Molinillos de cerámica, un tributo a nuestras tradiciones

El cacao llegó a Mesoamérica incluso antes del desarrollo de la cultura Olmeca, entre 1900 y 1750 a.C. Fue de esa época en adelante que el consumo del cacao se fue ritualizando hasta formar parte fundamental de las fechas importantes para la élite Mixteca que lo consumía en festividades y como ofrenda para sus dioses.

Muchos años después, durante la época virreinal, los españoles adoptaron las bebidas de cacao para su consumo regular y, contrario a lo que se cree, no fueron ellos los que alteraron las recetas originales. No obstante, fueron los colonos europeos los que comenzaron a utilizar la palabra “chocolate”.

Desde el S. XVII fue una bebida muy bien recibida en Europa y para mediados del siglo se compartía por toda Inglaterra, fue así hasta 1847 que en Holanda se comenzó a producir el chocolate comestible en barra y para 1875 el chocolate de leche.

En nuestro país, muchos pueblos indígenas de Oaxaca han conservado y desarrollado un sinnúmero de bebidas que tienen sus bases en la tradición mesoamericana en las que se han incorporado fragancias florales en la espuma, champurrados y chocolate de los valles centrales y del centro de la ciudad.

Como diseñadores, el cacao, sus bebidas y derivados son muy relevantes para nuestra experimentación plástica, debido a ello buscamos desarrollar un proyecto significativo como parte de nuestra estancia en el Diplomado de Diseño de Objetos (CaSa–UNAM), buscando el diseño basado en el valor cultural y los procesos que vinculan el arte con la comunidad. Así nació la idea de los molinillos chocolateros.

Con esta familia de molinillos queremos invitar a un recorrido por el México contemporáneo de la cultura culinaria que resume nuestras raíces gastronómicas y artesanales ancestrales.

El proceso de diseño inició identificando las funciones esenciales en el molinillo tradicional, tales como: la ergonomía, la dispersión de sólidos y la formación de espuma abundante y estable.

A partir del estudio de formas de plantas y semillas en la naturaleza, se utilizaron diferentes tipologías de estructuras laminares que resultan de las técnicas del papel plegado para generar nuevas formas de mayor complejidad que satisfacen la funcionalidad deseada en la familia de objetos resultante: generación de flujo turbulento, resistencia estructural, durabilidad y factibilidad tecnológica y económica.

El doble rol diseñador-artesano nos aporta la ventaja estratégica de inmediatez y flexibilidad en el diseño y producción, así como una verdadera comprensión en la integración de los valores plásticos artesanales, resultando en objetos de fuerte carga simbólica, en los cuales se pueden ver y palpar las horas de trabajo, esmero y habilidad.

La originalidad de la propuesta aunada a la esmerada e impecable manufactura y a la búsqueda de colaboraciones de igual exigencia en otras disciplinas, dan como resultado piezas utilitarias de singular calidad y belleza.

Esta selección de molinillos forma parte de una familia de productos que también se elaboran en otros materiales y que buscan acercar la cultura del cacao y sus bebidas tradicionales.

Una parte fundamental para la creación de estos molinillos ha sido el trabajar de la mano con los más talentosos modelistas, ceramistas, ebanistas y artesanos textiles de Oaxaca, sin lugar a dudas el talento y conocimiento de todos los maestros artesanos han sido piedra angular en el proceso, a todos ellos muchas gracias.

Ficha técnica:

Molinillos chocolateros de cerámica

Ganadores de la segunda mención en la 8va Bienal de Cerámica Utilitaria del Museo Franz Mayer, Ciudad de México.

El producto final consta de un batidor de vaciado cerámico de alta temperatura acabado en esmalte blanco brillante o mate. Todos los mangos son torneado en madera de nogal, acabado pulido, con un ensamble adhesivo de grado alimenticio.

Cada molinillo se empaca en una bolsa tejida en telar colonial de 4 pedales, hilo y cordón de algodón y cordón de yute natural (Corchorus Capsularis).

Dimensiones

  • Teo 1: 30.5 cm de largo y batidor con un diámetro de 3.2 cm.
  • Teo 2: 29 cm de largo y batidor con un diámetro de 3.5 cm.

Créditos del proyecto:

  • Diseño, concepto, modelos y prototipaje para moldes: Venus y Loco.
  • Modelado inicial de papel plegado: Alberto Valenzuela
  • Primera serie corta de batidores: La Chicharra Cerámica
  • Primera serie corta de mangos: Leonardo Sandoval
  • Modelos: Venus y Loco, Ingrid Hidalgo Yong
  • Moldes: Maestro Marco Antonio Franco
  • Fabricación de batidores: Diseño en cerámica DNC
  • Fabricación de mangos: Maestro David García
  • Diseño y fabricación de bolsas: Venus y Loco, Arte Textil Orozco

Encuentra los molinillos Teo de cerámica en nuestra tienda.

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